Hoy me voy a tomar la libertad de expresar lo que pienso, de darle rienda suelta a mi verdad mediante algún que otro verso.
Odio la soledad por encima de todo, odio la soledad obligada en vez de elegida.
Odio querer escapar y no encontrar el modo, odio haberlo hecho todo al revés en la vida.
Odio no descubrir la manera de empezar de cero, odio no haber estudiado cuando aún estuve a tiempo, odio haber hecho gastar a mis padres dinero, con falsas esperanzas y absurdos pretextos de lo que ahora se ha convertido en un futuro incierto.
Odio cuando digo que todo saldrá bien,
Porque no saldrá, porque mi destino está mas cerca del ying que del yang, porque no quedan mas cojones que afrontar el huracán.
Odio todo lo que hago, al igual que odio hacer el vago, odio lo que pienso, odio esta mente frágil, odio no ser un poco más ágil, odio mi cuerpo, odio sentir, odio odiar, odio vivir, odio tener que morir.
Odio ser tan irascible, odio cuando me enfado, odio no poder ser invisible cuando la cago, odio meter tanto la pata, odio este odio que me mata.
Odio no lograr ser feliz odio ser tan vulnerable, odio la puta misma matriz que me resulta tan fiable.
Porque nunca me hago caso, y me meto en un bucle, en una espiral de dolor, donde ya no veo color, y de vez en cuando distinto algún que otro gris, pero apareces tú, con tu carisma y tu positivismo, y veo que me separo un poco del abismo, y veo que mientras caigo a la nada, ¡sorpresa! Me salen alas. Y consigo volar, y no regreso a superficie pero floto, y te acercas, me elevas, regreso a tierra estable, lo noto. Piso firme el suelo, y me haces ver que todo lo que necesito para dejar de odiar es dejar de ser una mártir, empezar a ver el lado dulce de las cosas, agarrar el mástil, pensar que la vida puede ser hermosa. Y cuando lo hago te vas, y odio que te vayas así que vuelvo a odiar.
Y en fin.. Parece ser que lo odio todo, menos a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario