Dicen los bien sabidos en estos temas, que una persona normal parpadea una vez cada 5 segundos, es decir 12 veces por minuto. 12 malditas veces, en las que mi cerebro manda la orden a mis párpados de cerrarse. 12 desafortunadas veces en las que me veo obligada a repetir en bucle hasta la saciedad mi delirio. Pero.. ¿Sabéis que es lo verdaderamente apasionante?
Intentar dormir. Cerrar los ojos, que broten las lágrimas y dejarme llevar con el dolor. No entender ¿por qué esto es así?, ¿Que he hecho?, ¿Qué podría hacer por cambiarlo?, ¿Por qué una persona tan importante para mí ha pasado de ser todo, a ser nada? Si.. tal vez me lo merezca. O no.
A estas alturas ya debe de haberme abandonado hasta mi inspiración.
Me declaro derrotada, ya no puedo más. No sé si quiero luchar contra mi mente vulnerable y débil, o contra mi misma en mi vago intento de seguir a flote.
Recuerdo una anécdota de no hace mucho, puede que 6 o 7 años atrás, cuando era una adolescente llena de complejos e inseguridades, más aún que ahora. Mis compañeros de clase me llamaban retrasada, porque siempre hacia preguntas tontas y me ensimismaba en mi pequeño mundo.
Mi pompa de jabón en la que guardaba todos y cada uno de mis sentimientos, la cual explotaba solo con determinadas personas.
Las cuales han acabado alejándose.
Aún recuerdo el día que se marcharon como si fuera ayer..
Lo recuerdo tan bien porque un dolor así no es fácil de olvidar, ni una herida tan grande fácil de curar. Actualmente seguimos en contacto, pero ahora todo es muy distinto, hay barreras protectoras entre nosotros, como si simplemente estuvieran ahí de paso, como si estuvieran por estar.
Y a cada encuentro revivo el momento exacto en el que decidieron irse de mis vidas, y duele tanto, que les empujo hacia la puerta de salida, para que no vuelvan.
Pero como bien dicen "El asesino siempre vuelve a la escena del crimen".
Por eso ahora solo amo la soledad, el insomnio, el frío, el miedo, la lluvia.. Todas esas cosas que suelen ser marginadas por tristes o perturbadoras. Pero al menos ellas, tóxicas o malignas, nunca me abandonan.
Shivers
jueves, 21 de diciembre de 2017
Abandono.
miércoles, 20 de diciembre de 2017
Aléjate
Quería buscar inspiración para escribir algo bonito, algo profundo, algo que llegue. Pero al parecer solo funciono con dolor, mis días últimamente son grises, y ese color no funciona en mi, necesito un negro acorde al tono de mi alma para poder escribir en condiciones. No tengo cura, esto es así, soy oscura. No busques nada bueno aquí dentro porque no lo encontrarás, estoy hecha de sueños rotos, dias de lluvia, frío polar, de los miedos más profundos..
Si te atreves a escarbar más hondo..
Hallarás una flor hermosa, iluminada por un halo de luz. Enternecedor.. mi pequeña gota de esperanza. Ven, acércate. Es un derivado del azafrán. De apariencia hermosa y de tipo mortal, aún no se ha encontrado el antídoto para la gran cantidad de veneno que esta contiene. Así que ahora que ya lo sabes, mejor aléjame de tu vida.
martes, 24 de octubre de 2017
Frío
Volví a caer, apuntad este día, comenzó a llover, me inundó la melancolía
El cielo se tornó gris, se cierran todas las puertas, un puto Tetris donde no encajan las piezas
Cansada, cansada de la misma historia, de no conseguir borrar de la memoria, harta de recordar el mismo delirio, de ser perseguida hasta la saciedad, por este puto auto-martirio.
Que mis voces internas se callen, solo pido porfavor que no me hablen, que se vayan y dejen de arrinconarme, necesito espacio; aire. Volver a encontrarme.
Arreglar como sea el desastre que dejaron mis pasos, recoger uno a uno todos los pedazos..
Joder, siento que a veces alguien externo me controla, que no tengo libre albedrío, no paro de sentirme sola.. que me persigue el constante frío..
Quiero mandar esta carga a tomar por culo, lejos, al espacio, a donde el tiempo sea nulo y las almas lean desde ahí su propio epitafio.
Que dulce locura me acompaña allá adónde voy, y que oscura.. joder.. ya no se ni quién soy.
lunes, 23 de octubre de 2017
Odio amar, amo odiar.. ¿Qué mas da?
Hoy me voy a tomar la libertad de expresar lo que pienso, de darle rienda suelta a mi verdad mediante algún que otro verso.
Odio la soledad por encima de todo, odio la soledad obligada en vez de elegida.
Odio querer escapar y no encontrar el modo, odio haberlo hecho todo al revés en la vida.
Odio no descubrir la manera de empezar de cero, odio no haber estudiado cuando aún estuve a tiempo, odio haber hecho gastar a mis padres dinero, con falsas esperanzas y absurdos pretextos de lo que ahora se ha convertido en un futuro incierto.
Odio cuando digo que todo saldrá bien,
Porque no saldrá, porque mi destino está mas cerca del ying que del yang, porque no quedan mas cojones que afrontar el huracán.
Odio todo lo que hago, al igual que odio hacer el vago, odio lo que pienso, odio esta mente frágil, odio no ser un poco más ágil, odio mi cuerpo, odio sentir, odio odiar, odio vivir, odio tener que morir.
Odio ser tan irascible, odio cuando me enfado, odio no poder ser invisible cuando la cago, odio meter tanto la pata, odio este odio que me mata.
Odio no lograr ser feliz odio ser tan vulnerable, odio la puta misma matriz que me resulta tan fiable.
Porque nunca me hago caso, y me meto en un bucle, en una espiral de dolor, donde ya no veo color, y de vez en cuando distinto algún que otro gris, pero apareces tú, con tu carisma y tu positivismo, y veo que me separo un poco del abismo, y veo que mientras caigo a la nada, ¡sorpresa! Me salen alas. Y consigo volar, y no regreso a superficie pero floto, y te acercas, me elevas, regreso a tierra estable, lo noto. Piso firme el suelo, y me haces ver que todo lo que necesito para dejar de odiar es dejar de ser una mártir, empezar a ver el lado dulce de las cosas, agarrar el mástil, pensar que la vida puede ser hermosa. Y cuando lo hago te vas, y odio que te vayas así que vuelvo a odiar.
Y en fin.. Parece ser que lo odio todo, menos a ti.